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Los dioses Olímpicos
En el Olimpo, la montaña más alta
de Grecia, vivían los dioses que regían la vida del pueblo griego.
Los griegos veneraron a estos dioses que representaban la armonía
universal y eran reflejo de su cultura y forma de vida.
UNA FAMILIA DIVINA.-
Los griegos consideraban a los dioses Olímpicos como una gran familia
presidida por Zeus, padre de los dioses y los hombres, y su esposa
Hera,
con Poseidón reinando en los mares y
Hades en el inframundo. La mayoría
del resto de Olímpicos eran hijos de Zeus.
Aunque los
griegos respetaban, temían y hacían sacrificios y plegarias a sus dioses,
al mismo tiempo, se reían de ellos y les criticaban sus vicios y defectos.
¿CÓMO ERAN LOS DIOSES OLÍMPICOS?
- Eran inmortales y gozaban de eterna juventud.
- Representaban el orden y la armonía universal.
- Guardaban entre ellos un orden jerárquico. Estaban gobernados por
Zeus, dios del cielo y soberano de los dioses y de los hombres.
- Vivían en enormes palacios de cristal construidos por
Hefesto en
el monte Olimpo, el más alto de Grecia.
- Cada uno de los dioses representaba una idea particular con
atributos específicos. Por ejemplo Zeus es el dios del orden y la
justicia y sus símbolos son el rayo y el águila.
- Comían alimentos maravillosos como el néctar y la ambrosía.
- Eran antropomorfos, es decir, tenían forma humana.
- Tenían cualidades, sentimientos, virtudes, vicios y pasiones
propias de los humanos.
- Se relacionaban con los humanos con los que podían concebir hijos,
dando lugar a héroes y semidioses.
TEOGONÍA.- En la
mitología griega los dioses Olímpicos no gobernaron desde siempre el
universo. Al principio de todo sólo existía el caos («kaos», espacio puro, vacío) del que surgieron tres generaciones de dioses...
(+ info)
EL PANTEÓN OLÍMPICO.-
Después de vencer a los Titanes, Zeus repartió los mundos conocidos y
desconocidos con sus hermanos Poseidón y
Hades. A Hades le correspondió el mundo
subterráneo, a Poseidón el mar y a
Zeus el cielo, mientras que la Tierra
pertenecía a los tres conjuntamente.
Zeus tomó a su hermana Hera como esposa y junto a
Hestia y Deméter
formaron la primera generación de Olímpicos.
La segunda generación esta formada principalmente por los hijos de
Zeus.
Con su esposa Hera tuvo a Ares y
Hefesto, con Leto a Apolo y
Artemisa, con
la ninfa Maya a Hermes y con Sémele a
Dioniso. Atenea surgió de la cabeza
de Zeus. Un día que Zeus sintió un fuerte dolor de cabeza pidió a su hijo
Hefesto que le abriera el cráneo con su hacha. Cuando
Hefesto cumplió la
orden, de la cabeza de Zeus surgió
Atenea. Previamente Zeus se había
tragado a Metis, la Inteligencia, que iba a tener un hijo suyo, para
evitar una profecía que vaticinaba que ese hijo le arrebataría el trono.
Afrodita había nacido de la espuma («aphros»)
generada por los genitales de Urano que cayeron al mar cerca de Chipre.
Doce era el número tradicional y simbólico de dioses Olímpicos y doce eran
los dioses del altar panhelénico que se levantaba en el Ágora de Atenas:
Zeus, Hera,
Poseidón, Ares,
Hermes, Hefesto,
Afrodita, Atenea,
Apolo,
Artemisa, Deméter y
Dioniso.
Aunque a veces se enumeran hasta catorce o quince dioses Olímpicos, en
esas listas más amplias aparecen dioses como Hades, dios de los muertos,
que no vive en el Olimpo sino bajo tierra, en el inframundo y otras de
escasa relevancia como Hestia, diosa del fuego del hogar y hermana de
Zeus.
Este Panteón fue común a toda
Grecia y aunque cada polis eligió como
protector un dios o una diosa (Atenas veneraba a
Atenea, Eleusis a Deméter,
Éfeso a Artemisa) todas reconocieron la supremacía de
Zeus y practicaron
los mismos ritos.
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¿Dónde vivían?
Los dioses habitaban en mansiones de cristal construidas por
Hefesto en el Monte Olimpo que significa «el luminoso». El Olimpo,
situado entre las regiones de Tesalia y Macedonia, es la montaña más
alta de Grecia y segunda de los Balcanes con 2.917 metros de
altitud. Desde 1938 es Reserva Natural de Grecia y desde 1981
Reserva de la Biosfera (UNESCO).

¿Qué comían?
Los olímpicos tomaban como bebida «néctar», el vino de los
dioses de color rojo, que les servía Hebe o Ganímedes, mezclado con
agua.
La comida de los dioses era la «ambrosía» una especie de miel que
caía del cielo.
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