Dioses griegos



Guía turística de Grecia
del mito a la realidad

Santuario de Delfos

El santuario de Delfos se sitúa en la Fócida, provincia de Grecia Central, a 177 kilómetros al norte de Atenas y a 10 kilómetros del golfo de Corinto, a los pies del monte Parnaso, en medio de un paisaje que alterna campos de almendros con bosques de pinos. Desde el santuario situado a 700 metros sobre el nivel del mar, puede contemplarse el valle de Cirra, repleto de olivos.
En Delfos había caído el «ónfalos», la piedra que se había tragado Crono, padre de Zeus. Apolo fundó allí uno de sus principales santuarios, después de vencer a la serpiente Pitó, que allí vivía, para apoderarse de su sabiduría. Estableció su oráculo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre todo tipo de cuestiones, haciendo que una sacerdotisa, llamada Pitia o Pitonisa, en memoria de la serpiente Pitó, transmitiera las respuestas. Delfos llegó a ser el centro religioso del mundo helénico.

MUSEO DE DELFOS

Es uno de los museos arqueológicos más ricos de Grecia. Entre sus piezas destacan el famoso auriga de bronce de tamaño natural ofrendado por Polyzelos, la esfinge de Naxos, los mellizos de Argos y una copia romana del «ónfalos» u «ombligo del mundo», piedra en forma de huevo que señalaba el centro del mundo y que fue encontrado durante las excavaciones en el templo de Apolo. (+ info)

EL RECINTO DEL SANTUARIO O «TÉMENOS»

El recinto del santuario o «témenos» tiene unas dimensiones de 190 por 135 metros. Estaba completamente rodeado por una cerca sagrada llamada «períbola».

La Vía Sacra era la calle principal del «témenos», comenzaba en la parte suroriental y ascendía, montaña arriba, serpenteando y pasando por delante de pequeñas edificaciones llamadas «Tesoros», por delante del estadio y de diversos monumentos, hasta llegar al Templo de Apolo donde estaba el oráculo.

La vía sacra tiene una fuerte pendiente, una longitud de 400 metros y una anchura de 4-5 metros. Todo el recorrido estaba jalonado por multitud de «Tesoros», exvotos y estatuas que testimoniaban el reconocimiento de las ciudades griegas hacia el dios Apolo.

Los «Tesoros» eran pequeñas capillas donde se guardaban los exvotos y las donaciones que frecuentemente consistían en ricas y valiosas joyas. El Tesoro de los atenienses es el mejor conservado porque fue restaurado por arqueólogos franceses entre 1903 y 1906.

Delante del Templo de Apolo estaba situado el altar de los sacrificios.
Completaban el recinto sagrado un teatro, un hipódromo y un estadio con capacidad para 7000 plazas, donde se celebraban los juegos píticos en honor de la serpiente Pitó.
En calles y plazas se disponían innumerables estatuas de mármol o de bronce, regalos de reyes o de ciudades, en agradecimiento a los servicios prestados por el oráculo.

EL THOLOS DE MARMARIA

Fuera del recinto del santuario se encuentra un «Tholos» o templo circular, de estilo dórico del siglo IV a.C.

EXCURSIÓN A DELFOS DESDE ATENAS

Delfos se encuentra a 204 kilómetros de Atenas por lo que desde Atenas puede visitarse Delfos en un día sin necesidad de pasar la noche en Delfos.
Lo más recomendable es un coche de alquiler, pero el viaje de ida y vuelta también puede hacerse en autobús (+ info).

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE DELFOS
Museo Arqueológico de Delfos

Teléfonos:
+30 22650 82346, +30 22650 82313, +30 22650 82966

Correo electrónico: iepka@culture.gr

Precio Entrada: 9 euros
Válida para el Museo y el conjunto arquelogico de Delfos.

Horario de visitas
Desde el 1 de noviembre de 2009 hasta el 31 de marzo de 2010: 8:30-15:00

EL ORIGEN DEL SANTUARIO

«Custodiaréis mi templo, que será rico en tesoros y honrado por muchos hombres y conoceréis los pensamientos secretos de los dioses inmortales».
Con estas palabras Apolo había ordenado a unos marinos cretenses que construyeran un santuario en la Fócida en el mismo lugar donde había habitado la serpiente Pitó. Lo llamaron Delfos en recuerdo de que el dios se les había aparecido con forma de delfín (delfos).

«CONÓCETE A TI MISMO»

Esta frase, atribuida a Tales de Mileto, estaba escrita en el pórtico o pronaos del Templo de Apolo en Delfos.

LA FUENTE CASTALIA

De las rocas del monte Parnaso brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo.
En el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían las musas protectoras del canto y la poesía junto con las náyades o ninfas de las fuentes. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y los dioses cantaban.

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