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Épiro
El Épiro (del griego, «Epeiros»,
continente) es la región más montañosa de Grecia ya que gran parte de su territorio
está cubierto por la cordillera del Pindo, cuyos montes están tapizados de abundantes bosques y espesa vegetación. Tiene
una extensión de 9.203 km² y se sitúa en la parte más occidental de la
península balcánica.
Sus costas están bañadas por las aguas del mar Jónico. Cuenta con cuatro
provincias o nomos: Arta, Janina (Ioannina), Préveza y Thesprótida.
Esta región es una de las más
tranquilas de Grecia, el Épiro es el sitio perfecto para relajarse y
disfrutar de unos días de paz y tranquilidad, disfrutando de playa y montaña.
Historia.-
El periodo más importante de su historia antigua fue el reinado de Pirro a
finales del siglo IV y principios del siglo III a.C.
En el 146 a. C. Épiro se convirtió en parte del Imperio romano. En el
siglo IV d. C. pasó al Imperio bizantino. En 1430 El Épiro
cayó bajo el poder otomano, que más tarde lo convirtió en parte de un
vilayato turco. El distrito al este del río Arta fue cedido por los
turcos a Grecia en 1881; al finalizar la primera Guerra Balcánica
(1912-1913) se convirtió en parte de la actual Grecia. En 1944, la zona
norte del Épiro fue incorporada a Albania.
Por lo tanto
El Épiro se incorporó a
Grecia en 1913,
unos ochenta años después que el resto del territorio. En ese momento la población era
una amalgama de etnias, idiomas, religiones y costumbres; había griegos, turcos,
albaneses, macedonios y pueblos nómadas y, además, cada grupo con sus minorías cristianas o turcas.
IOANNINA
La ciudad de Ioannina es la capital del Épiro y el centro comercial,
administrativo y cultural más importante de la región. Se sitúa en la
orilla occidental del lago Pambiotis o Pamvotida, a 104 kilómetros del
puerto de Igoumenitsa en el Mar Jónico, a 466 kilómetros de Atenas a
través de Patrás y el Peloponeso y a 533 kilómetros de Atenas pasando por
Trikala y Metsovo.
La población de Ioannina es de 70.203 habitantes (censo del 2001).
La economía se basa en los servicios, la ganadería (es uno de los primeros
productores de queso y de carne de Grecia), la producción de mármol, la
platería y el turismo.
El casco antiguo destaca por sus estrechas callejuelas y edificios
antiguos. En la Plaza Mayor se pueden admirar numerosos edificios públicos
y militares como el Museo Arqueológico. El castillo está construido en una
pequeña península que penetra en el lago y que constituyó el núcleo
originario de la ciudad. Se conservan las antiguas murallas y varios
edificios de la época turca en su interior como el antiguo palacio de los
pachás turcos, actualmente sede del Museo Municipal donde pueden verse
colecciones de joyas y trajes típicos de Épiro y la Mezquita de Fetiye,
frente a la cual está la tumba de Alí Pachá.
En la pequeña isla situada en el centro del lago, a la que se accede
mediante un agradable paseo en barca, se sitúa un pequeño y pintoresco
pueblo y los Monasterios de Ayos Nikólaos y de Pantaleimon.
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Datos del Épiro
Superficie: 9.203 km²
Población: 350.000 habitantes
Capital: Ioannina
Nomos: Arta, Janina (Ioannina), Préveza y Thesprótida.
Personajes ilustres del Épiro
Olimpia (madre de Alejandro Magno)
Pirro (319-276 a.C.) rey del Épiro
El oráculo de Dodona.-
En Dodona (en griego Δωδώνη, Dôdốnê) al sur de Ioannina, cerca de la
costa jónica y del río Aqueloo y al pie del monte Tomaros se
encuentran las ruinas de un santuario consagrado al dios Zeus en el
que estuvo el oráculo más antiguo de Grecia.
En el centro del santuario se hallaba un árbol sagrado: el roble de Zeus. Los
sacerdotes, que no se lavaban los pies y dormían en el suelo,
interpretaban los murmullos que producía el viento al mover las
hojas del gran roble sagrado.
Actualmente en su restaurado anfiteatro del siglo III con capacidad
para 18.000 espectadores se celebran festivales de verano.
VICTORIA PÍRRICA.-
Una victoria pírrica es aquélla que se consigue con fuertes pérdidas
en el propio bando o incluso con más daño del vencedor que del
vencido.
El término fue acuñado por Pirro, rey de Épiro que aunque derrotó a
los romanos sufrió grandes pérdidas humanas y materiales.
En 280 a.C. la colonia griega de Tarento, situada en el sur de la
península Itálica, solicitó ayuda a los epirotas porque se sentían
amenazados por el expansionismo de Roma. Pirro acudió con un
formidable ejército compuesto por 20.000 infantes, 3.000 caballeros,
2.000 arqueros, 500 honderos y 20 elefantes de guerra.
La primera batalla importante tuvo lugar el año 281 a.C. en
Heraclea al norte de Tarento. Los epirotas se enfrentaron a 35.000
romanos y los derrotaron gracias a que los elefantes de Pirro
atemorizaron a las legiones romanas. Ambos bandos sufrieron
importantes bajas (7.000 bajas romanas y 4.000 epirotas).
Un año más tarde, Pirro derrotó nuevamente a un ejército romano de
45.000 hombres. En la batalla murieron 6.000 romanos y 3.000
epirotas. Cuando felicitaron a Pirro por la victoria pronunció la
frase: «Otra victoria como esta y volveré solo a Epiro».
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