Guía de Grecia

Guía turística de Grecia, del mito a la realidad

Dioses griegos

Está en > Grecia > Dioses Olímpicos > Hades
 
Los dioses Olímpicos
Teogonía
Zeus
Hera
Poseidón
Hades
Afrodita
Apolo
Ares
Artemisa
Atenea
Deméter
Dioniso
Hefesto
Hermes
Hestia

Hoteles en Grecia:
Hoteles de Grecia

Cruceros por las Islas Griegas:
Crucero por las Islas griegas
Crucero Rondo Veneciano: Venecia, Dubrovnik, Santorini, Rodas, Mykonos y Atenas.

Vuelos a Grecia
Vuelos baratos Madrid Atenas
Vuelos baratos Barcelona Atenas

Hades

Es el dios de los muertos. Hades es un dios sombrío y triste, un dios terrible, pero no un dios malo, reinaba sobre los muertos, a los que no permitía abandonar sus dominios.
También se denomina Hades al inframundo o morada de los muertos.
Sus atributos son un cetro de dos puntas, que usaba como arma y con el que conducía las almas de los muertos hasta el mundo inferior y un casco que le dieron los Cíclopes y que hacía invisible a cualquiera que lo llevase y que a veces prestaba a dioses o a hombres (se lo prestó a Perseo) y un carro oscuro, tirado por cuatro caballos negros. Otros atributos eran calavera, huesos, narciso y ciprés, Llave del Hades y Cerbero, el perro de múltiples cabezas. Se sentaba en un trono de ébano.

NOMBRE LATINO   ATRIBUTOS
Plutón dios de los muertos Se le representa con cabello y largas barbas, calavera, huesos y ciprés, portando en la mano un cetro de dos puntas acompañado de Cerbero, el perro de múltiples cabezas.

Hades era hijo de Crono y Rea, hermano de Zeus y Poseidón. Cuando el mundo conocido fue dividido en tres partes, Zeus recibió el cielo, Hades el inframundo y Poseidón el mar.

EL HADES
El inframundo o morada de los muertos se denomina también Hades.
Para llegar al Hades los muertos tenían que cruzar la laguna Estigia ayudados por el barquero Caronte que cobraba un óbolo (moneda de escaso valor) que era costumbre poner en la boca de los muertos.
La entrada al Hades estaba vigilada por el perro Cerbero. Luego las almas debían pasar varios ríos: el Periflegetonte o «el río que está rodeado de llamas», el Cocito o «río de las lamentaciones» y el Leteo o «río del olvido», para dejar los recuerdos de la vida terrenal, hasta llegar a la pradera de Asfódelo, donde residían las almas de los difuntos, que vivían una vida anodina. Más allá se situaban el Elíseo o Isla de los Bienaventurados, una especie de paraíso a donde iban las almas buenas y de los héroes y el Tártaro que era el lugar de castigo de los malos.

Página principal

© guiadegrecia.com