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El oráculo de
Delfos
Delfos se sitúa en la
región de Grecia Central, a 177 Km. al
norte de Atenas y a 10 Km. de distancia del golfo de Corinto, a los pies del monte Parnaso,
en medio de un paisaje que alterna
campos de almendros con bosques. En Delfos
había caído el «ónfalos», la piedra que se tragó Crono, padre de Zeus. Apolo fundó allí uno de sus principales santuarios, después de vencer a la serpiente Pitó, que
allí vivía, para apoderarse de su sabiduría. Estableció su oráculo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre
todo tipo de cuestiones, haciendo que una sacerdotisa, llamada Pitia o Pitonisa, en memoria de la serpiente Pitó, transmitiera las respuestas. Delfos llegó a ser el centro religioso del mundo helénico.
El oráculo se celebraba sólo el día 7 de cada mes, día considerado como la fecha del nacimiento de Apolo.
Después de ofrendar un sacrificio en el altar que había delante del
templo y pagar las tasas correspondientes, el consultante se presentaba ante la Pitonisa y hacía sus
preguntas.
Los griegos tenían una fe ciega en el oráculo, si se equivocaba decían que no se había interpretado bien lo que había dicho.
EL RECINTO DEL
SANTUARIO O «TÉMENOS»
Todo el recinto del santuario estaba rodeado por una cerca sagrada
llamada «períbola». La vía sacra comenzaba en la parte suroriental y
ascendía, montaña arriba, serpenteando y pasando por delante de pequeñas
edificaciones llamadas «tesoros», por delante del estadio y de diversos
monumentos, hasta llegar al templo de Apolo donde estaba el oráculo.
Los «tesoros» eran pequeñas capillas donde se guardaban los exvotos y
las donaciones que frecuentemente consistían en ricas y valiosas joyas.
Delante del templo de Apolo estaba situado el altar de los sacrificios.
Completaban el recinto sagrado un teatro, un hipódromo y un estadio con
capacidad para 7000 plazas, donde se celebraban los juegos píticos en
honor de la serpiente Pitó.
En calles y plazas se disponían innumerables estatuas de mármol o de
bronce, regalos de reyes o de ciudades, en agradecimiento a los
servicios prestados por el oráculo.

«CONÓCETE A TI MISMO»
Esta frase, atribuida a Tales de Mileto, estaba escrita en el frontón del templo de Apolo en Delfos.
LA FUENTE CASTALIA
De las rocas del monte Parnaso brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente Castalia, rodeada
de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo.
En el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían las musas
protectoras del canto y la poesía junto con las náyades o ninfas de las
fuentes. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y los dioses cantaban. |
MUSEO DE DELFOS.-
Es uno de los museos arqueológicos más ricos de
Grecia. Entre sus piezas destacan el famoso auriga de
bronce de tamaño natural ofrendado por Polyzelos, la
esfinge de Naxos, los mellizos de Argos y una copia
romana del «ónfalos» u «ombligo de mundo», piedra en forma de huevo
que señalaba el centro del mundo y que fue
encontrado durante las excavaciones en el templo de
Apolo. |
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EXCURSIÓN A DELFOS DESDE ATENAS
Desde Atenas puede visitarse Delfos en un día sin necesidad de pasar la
noche en Delfos. El viaje de ida y vuelta puede hacerse en autobús.
Distancia desde Atenas
177 kilómetros
Tiempo de viaje
3 horas (autobús)
Horarios de autobuses
Atenas-Delfos: 7:30, 10:30, 13:00, 15:30
Delfos-Atenas: 18:00 (último)
Interesa tomar el primer autobús del día, a las 7:30 y volver en el último a las
18:00.
Los horarios de los autobuses varían según la época del año por lo que es
imprescindible comprobarlo todo antes del viaje.
Precio billete 26 € /persona, ida y vuelta
Estación de autobuses en Atenas
Terminal B
Calle Liossion 260
PITIA O PITONISA.-
Las pitonisas eran elegidas entre mujeres de vida y costumbres irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de mayor apogeo del oráculo se nombraron hasta tres pitonisas para poder atender las innumerables consultas que se hacían.
La primera pitia o pitonisa que actuó en el oráculo de Delfos se llamaba Sibila y su nombre se utilizó como sinónimo de esta profesión.
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